
De casa a los primeros showrooms.
Después de aquellas reuniones llegaron los showrooms en espacios alquilados. Me encantaba preparar cada rincón, escoger las prendas y cuidar los detalles para crear encuentros especiales alrededor de la moda.
Una mujer, muchas pasiones. Una historia de moda, emprendimiento y nuevos comienzos.

Siempre he creído que podemos reinventarnos sin dejar de ser nosotras mismas. Le Coeur de la Madame nació de mi pasión por la moda y de las ganas de compartirla. Hoy es un reflejo de mi recorrido y de todas las cosas que me siguen ilusionando.
Durante el confinamiento comencé organizando encuentros en casa para enseñar a mis amigas la ropa que seleccionaba. Lo que empezó de manera sencilla fue creciendo poco a poco.

Después de aquellas reuniones llegaron los showrooms en espacios alquilados. Me encantaba preparar cada rincón, escoger las prendas y cuidar los detalles para crear encuentros especiales alrededor de la moda.

Cada nuevo espacio me permitía acercar mis colecciones a más mujeres y seguir descubriendo mi propia manera de entender la moda: cercana, personal y con mucho cariño.
También llegaron los markets: días de preparar puestos, seleccionar ropa y complementos y conocer a nuevas clientas. Recuerdos llenos de color que forman parte de la historia de Le Coeur de la Madame.




Después llegó un paso muy especial: alquilar un local para crear mi propio showroom. Allí recibía a amigas y clientas con cita previa, podía dedicarles tiempo y compartir las colecciones de una forma íntima y personal.
Era mucho más que vender ropa: era crear momentos para conversar y disfrutar juntas.
Aquella ilusión siguió creciendo hasta que abrí mi propia tienda de ropa. Durante dos años viví esa experiencia, rodeada de prendas, estilo y mujeres que confiaban en mí.




Después de dos años con la tienda, decidí cerrarla para emprender en el mundo inmobiliario, una actividad a la que sigo dedicándome. No fue dejar atrás la moda, sino abrirme a otra ilusión.
Con el tiempo he aprendido que evolucionar también es hacer espacio para nuevos proyectos.
Hace cinco años conocí los productos RINGANA a través de una amiga. Empecé utilizándolos y, más adelante, ella me presentó la oportunidad de convertirme en partner independiente. Decidí dar ese paso y hoy comparto mis rituales y mi experiencia personal.
La moda también sigue conmigo: de vez en cuando selecciono pequeñas cápsulas de prendas que me gustan y me ilusiona ofrecer a mis clientas, sin la dinámica de una tienda tradicional.
Le Coeur de la Madame es todo eso: moda, belleza, emprendimiento y experiencias. Un universo personal que sigue creciendo conmigo.
¿Seguimos ilusionándonos? Escríbeme y nos conocemos un poquito mejor.